SEIS POEMAS EN PROSA DE GABRIELA VARGAS AGUIRRE - La Primera Vértebra
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SEIS POEMAS EN PROSA DE GABRIELA VARGAS AGUIRRE

SEIS POEMAS EN PROSA DE GABRIELA VARGAS AGUIRRE

Sumándose a las poéticas de varios jóvenes talentos ecuatorianos, emparentados con lo que algunos escritores han llamado las nuevas tendencias barrocas de Latinoamérica aparece el trabajo de Gabriela Vargas Aguirre. Presentamos seis poemas en prosa de la autora donde se realiza un interesante juego de extrañamiento con la sintaxis sin abandonar recursos plásticos y rítmicos.

Rigor Mortis

He ordenado sistemáticamente las baldosas de la pared de enfrente. De sucia a limpia. De negra a verde. Porque aquí todo es verde o blanco, y el olor a enfermo persiste aun cuando limpian tres veces al día, tres personas diferentes.

He lavado mi cara por horas para borrar mis ojos ciegos, mis ojos que son tus ojos, para olvidar que parezco de cien años cuando los pájaros llegan del sur a cubrirnos con su polvo, olvidando cómo se vive y cómo se arde.

He ordenado sistemáticamente las hebras de tu cabello tieso, de grueso a fino, de negro a blanco. Porque aquí todo deja de ser tibio todo se vuelve ceniza cuando mi corazón es atravesado por el filo de un cincel que nos vuelve mansas piedras, solas, estatuas al pie de una cama, de cualquier cama, de cualquier calle, sistemáticamente olvidadas por Dios.

HORA DE MUERTE: 00:00:00

1984

Nace la vida del dolor. La vida nace, la primera niña probeta nace un día como hoy, domingo como hoy, domingo de año bisiesto.

Los cristales fragmentados dicen:

Una madre encadenada a la orfandad debe seguir siendo huérfana. También se es huérfano de hijos, pero esos se convierten fantasmas.

Un padre que se pierde la memoria no debe construir más de una casa porque entonces la casa empieza a repetir infinitamente un sólo nombre. El suyo. La casa dice: papá está solo.

Se escucha por primera vez Piano Bar en Argentina, la niña nace el mismo día que Charly García y en Colombia tumban tranquilandia, esa noche por primera vez se dilatan sus pupilas, queda atrapada en el mundo y estornuda.

Su espalda estuvo torcida desde entonces se nutría de un seno enfermo, seno que empezará a gestar un ojo ciego de rabia.

1984: en Ecuador las aguas se llenan de rostros y ningún nombre, ningún nombre se menciona porque mi pueblo no tiene memoria.

Un gran feudal se adueña de mi ciudad desde un caballo blanco, empieza la reconstrucción de una ciudad que siempre arde.

1984: un libro, una guerra, (Reagan bombardea Rusia en un sueño ahogado en licor) y 10 millones de personas mueren de hambre en Etiopía.

En 1984 ella dormía y el Discovery cruzaba por primera vez el espacio.

Los poetas pueden sentirse más cerca de las estrellas desde ahora.

Flashback 3

(Las voces)

Vacío está. Vacío me respira en la nuca mamá, vacío me habla. Dime que eres tú, que hablo contigo y eres tú quien mece la puerta, dime que eres tú quien enciende las velas alrededor de mi cama. Que me llevas hacia el final de las olas, donde termina la siembra y las estatuas aún miran al sol. Que las voces son solo lluvia, que las sombras es solo el amor de la noche rehaciendo la noche. Que eres tú, mamá, con un plan para recuperar nuestros corazones, y que esto que escucho no es un niño llorando en un charco de orine, un niño y su imperio de fantasmas poblando mi cama y mi hambre, que el miedo no son las fauces brillando, barullos como tempestades, ni una mandrágora trepándome, esperándome sobre las sábanas.

Vacío está, me respira en la nuca, mamá, vacío arde porque aquí siempre seremos tres, aquí siempre habrá alguien inconforme. Vacío está como un sicario dentro de un cuarto sin luz, vacío respira. Vacío está, vacío me respira en la nuca mamá y todos sus lobos vienen a detenerme.

Los insomnios o del miedo a la luz

Una madre aprende a conocer a sus hijos cuando duermen. No me gusta la luz, le dije.

Los niños sueñan con un sitio en el que los colores hablan, le dije.

Tengo insomnio madre, el peso de una cascada en llamas me parte la espalda.

Tengo insomnio madre, el pasar de un jaguar es la inquietud que habita mis rodillas.

Tengo insomnio madre, todos los guerreros a mi lado están poblando las cruces, que también son sus camas.

La madre no puede conocer a un hijo que no duerme, porque mis ojos se cierran cuando aparece un punto rojo en la ventana.

Yo veo cómo descansan los muebles de la casa en las sombras, yo veo apagarse la ciudad y el drenar de las calles, y todo se vuelve pardo y quedan solo sus verdaderos habitantes: yo habito en una cabeza que puede ver en la noche, la bruma y el humo, yo habito bajo la piel que se muda del calor al frío cuando los días están soleados, yo habito en la ceguera cuando las balas perforan mis pupilas y me dejan a tientas, no duermo en las noches, madre, no me conoces, madre, me perdiste cuando hiciste un pacto con los cuervos, ahora ellos cubren mis ojos con sus alas cada vez que amanece.

Flashback 6

Hospitales 1

Todos los que están por morir saben tu nombre. Caminar dentro de un hospital debe ser lo más parecido a caminar al cielo. Niña de zapatos azules, no avances que no te gustará lo que hay dentro, no escuches esas voces que te llaman, que te ofrecen dulces, no jugarán contigo.

Todos los que están por morir saben tu nombre. Niña de zapatos azules, no brinques, no grites, no llames la atención que todos aquí quieren de ti un pedazo de vida, un riñón, un diente sano. No respires que la muerte se prenderá en tu nariz para convertirte en polvo y eso que llamas sombra, que es tu yo malo o tu yo noche, se meterá en tus huesos y te hará llorar.

Todos los que están por morir saben tu nombre. Poseen la cualidad de la piedra. De ahí mismo tu palidez, tu semejanza a la muerte, tu amparo a lo que se dice en voz baja, a jugar en la mitad más amarga del silencio. Quizás más tarde puedas ir a ver cómo sobre el agua van cayendo los cuerpos y, entonces, sabrás que desde ya estás moldeando un muerto.

Casa vaciada

Hay un imperio que decae encima de las cosas, los espejos me siguen mientras pienso que el azul te viene mejor que el blanco, y que ahora que tus manos son simples tareas inconclusas, ahora que tu ropa sola sobre tu cama sola, mitad sueño mitad lecho se llena de aire, del relleno que llega de la calle, mientras de tus bolsillos salen tus amuletos muertos, empiezas a faltar.

De los cuerpos, de las casas, de las cosas muertas, sí, también sobre las cosas muertas se construyen nuevas rutas, nuevas pieles, toda la casa es un cuervo envejeciendo en la sombra, viendo cómo lenta, inexorablemente, desintegran sus alas.

Hay un imperio que decae encima de nosotros, los espejos me devuelven el miedo que revelan los rincones, los rincones me devuelven un nido de hilos tejidos por las arañas que encontraron el cadáver de tu sombra que quedó atrapado en los pasillos, dentro de la tina de baño, en medio tus canciones.

Rezas, nunca rezas, pero esta vez esperas que algo arriba levante tu cara al sol.

Rezas, nunca rezas, pero esta vez esperas que algo dentro tuyo engendre un corazón de tagua, para llenar el agujero que solo ves cuando estás sola.

Rezas, nunca rezas, porque la palabra salva y en mi lengua hay un tiro de gracia cuando digo: AMEN.

Entonces:

LA CASA SE VUELVE DE SAL CUANDO DIGO TU NOMBRE.

(Textos tomados de La Ruta de la Ceniza, 2017)

NOTA BIOGRÁFICA

Gabriela Vargas Aguirre (Guayaquil, 1984). Mención en el V Premio Nacional de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño. Ganadora de los Fondos Concursables del Ministerio de Cultura y Patrimonio 2016 – 2017 con los que publica su primer poemario “La Ruta de la Ceniza” con la editorial ecuatoriano – argentina “La Caída”. Participaciones: Feria Internacional de Quito en los años 2012, 2015 y 2017, Festival Desembarco Poético (Guayaquil 2013, 2014, 2015), VI Festival de Poesía de Lima, Festival Latinoamericano de Poesía Tea Party en Chile, Festival Otra Orilla (Guayaquil; 2015 y 2017), Feria del Libro Independiente de la Universidad San Francisco de Quito (2017) y el festival Kanibal Urbano (Quito; 2018). Paricipó de las X Jornadas de Poesía de la ciudad de Bogotá (2018). Publicaciones: Memorias del Festival Internacional Desembarco Poético (Rastro de la Iguana; 2012, 2013, 2014), Bandada: Actualidad de la Poesía Ecuatoriana (Campaña de Lectura Eugenio Espejo; 2014), Mujeres que Hablan (Dirección de Cultura de Pichincha; 2015), Antología del Tea Party, Muestra Dinámica de Poesía Latinoamericana (Cinosargo; Chile 2016). País imaginario. Escrituras y transtextos. Poesía latinoamericana 1980-1992 (Ay del seis; España 2018. Otros textos suyos aparecen en revistas digitales e impresas.

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