"LA CASA UMBRÍA" DE LEDA QUINTANA RONDÓN, POR ERNESTO GONZÁLEZ BARNERT - La Primera Vértebra
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«LA CASA UMBRÍA» DE LEDA QUINTANA RONDÓN, POR ERNESTO GONZÁLEZ BARNERT

«LA CASA UMBRÍA» DE LEDA QUINTANA RONDÓN, POR ERNESTO GONZÁLEZ BARNERT

Al terminar de leer “La casa umbría”, libro de la poeta peruana Leda Quintana Rondón [Lima, Ancash, Yauyos,1975], pensé en una madeja en lo oscuro que la autora llama “casa” y va desmadejando poéticamente, a corazón abierto, con la mano del silencio y de la propia historia,  para reconstruir y honrar el tejido epifánico de su “educación sentimental” y de su propia “heredad”, en medio de lenguajes superpuestos, dando sustancia y eco a esos hilos que la conforman y la abrigan como meta-relato y vivencia, como deseo y sueño hasta confluir y pasar por el ojo de la aguja lo que es el poema –la experiencia en sí–, y lograr así un “Arte de navegar”, es decir, un constructo de brújulas de sentido que la reconfiguran y guían en la distancia y alejamiento, en el presente, en la lectura de las experiencias, sanación y educación, a partir de un roto, pero vivo y nostálgico revisionismo del lienzo familiar y las raíces que la sustentan, desde la historia del Perú que conoce y le pertenece, hace suya. Así trabaja este estudio de la memoria y la herida, de su propio destino y carga simbólica, del propio “daimon” que la sitúa en su lar, con minúsculas y mayúsculas, con su tradición migrante campo ciudad de ruido de fondo, llevando lo andino por remo a la diestra y a la siniestra en cada remo,  en lírico salto de la rama para alzarse en vuelo que juega sutilmente con la poesía lúdica y experimental en el corte y búsqueda del quiebre formal de principios de Siglo XX. Repito, una madeja, un ovillo, domesticado a la luz de la poesía, que ella contiene, suelta, estira por toda la oscuridad de la lengua, el álbum personal, con el nervio que la anuda a cada latido que estuvo antes, vendrá mañana a partir de esta fibra. Sin duda, el libro de alguien locamente enamorada de la literatura, marcada a fuego por las lecturas con que se lee en cada filamento y también posiciona, afirma su voz, contrapesa el dialogo interno con el externo, es decir, la microhistoria con la macrohistoria sin dejar de abrigar su hablante lírico en la intemperie brutal de lo oral que señorea tanto en la barbarie como la civilización de estas tierras y capas de idiomas en dinamismo y superposición, cuya naturaleza y espíritu la alimentan sensorialmente desde que es una cría. Así, Leda, marca este hito de hebras, para domeñar el desmadre de su propia habla, dar con un sentido mayor de la propia existencia desde cada poema donde juega y deconstruye, como si desatara una madeja, repito, para encontrar un mapa sentimental en el cual apoyarse, atarse o desatarse en la intemperie, hacia ella o hacia nosotros –con vuelo de diario de vida–, cuyos escombros, hilachas,  son esta casa natal y umbría que la poeta Quintana trasmuta en un hogar propicio a la medida de su voz y respiración, donde refugiarse y claro, refugiarnos, como sus lectores.

NOTA BIOGRÁFICA

Leda Quintana Rondón  (Lima- Ancash- Yauyos). Educadora , poeta y mediadora de lectura de raíces andinas y chinas. Es coautora de diversos materiales educativos. Elaboró con Martín Quintana Chaupín las antologías literarias El Mundo de la Lectura 1- 5 y textos escolares del área de Comunicación para secundaria. Publicó el libro Escribir como lectoresUna comunidad que lee, conversa y escribe (Fundación SM- Comunidades letradas-Aele, 2018). Ha coordinado una muestra de poesía escrita por poetas peruanas de las últimas generaciones para la revista peruana de literatura y cultura Ínsula Barataria. Sus poemas han sido difundidos en algunas revistas impresas, blogs, mediáticas de poesía (la comparecencia infinita, Ojo zurdo, Santa Rabia, Liberoamérica, meninas vamos ao vira, entre otras). Ha publicado recientemente la edición chilena de su primer poemario La casa umbría (Rancagua: Contraeditorial Astronómica, 2021).

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