EVANGELINA AGUILERA: "EN LA ENORME PRESENCIA DE LO NIMIO" - La Primera Vértebra
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EVANGELINA AGUILERA: «EN LA ENORME PRESENCIA DE LO NIMIO»

EVANGELINA AGUILERA: «EN LA ENORME PRESENCIA DE LO NIMIO»

Hormigas

en aprendida voluntad cruzan el patio

al ritmo de un latido que no es suyo,

acatan una orden invisible

y cumplen un trabajo que no entienden.

(aún así, nunca han pisado su diminuta sombra

ni  han de cargar en sí su propio peso) :

 

las hormigas en su ínfima existencia

son insectos precisos

se ilusionan

con ser Gregorio Samsa.

 

 

Gregor Samsa

Todo lo que me diste pesa

y para que no me aplaste, escapo.

Un aguijón medroso, repta

en lenta evolución bajo tus patas.

 

Tu poder y mi miedo

son dos insectos negros que se atacan.

 

 

entiluz

 

El ventiluz de la cocina tiene un vidrio quebrado

y el otro, esmerilado, junta tierra,

vapores aceitosos,

humedades de hervor que seca el sol

o la corriente de aire

que viene desde el patio.

Apenas entra luz

y los olores

no atraviesan la hendija entre sus hojas.

La sostenida opacidad

presagia la costumbre

de abandonar las casas

antes de habernos ido.

¿Debería raspar

la densa contingencia que separa

lo que del otro lado, ausente, nos reclama?

¿Olvidar que esta ventana

es una clase magistral

sobre la esencia turbia del lenguaje?

 

 

TARAXACUM OFFICINALE

(Diente de león)

 

Hacer volar a contraluz, de un golpe de aire

la materia de nube de esas flores

la fabulosa maleza destinada

a deshacerse contra el viento.

Todo lo que se rompe de ese modo

enseña que no es recomendable

confíar en la belleza

pero aún así pedimos tres deseos

y en el olvido de las transformaciones

nadie quiere pensar

en la amarilla resistencia que precede

a la magia diminuta

de los desprendimientos.

 

 

Los ruidos

 

Darle cuerda al reloj

y acercarlo a la oreja

no recompone el tiempo

pero asegura

que existe una armonía sincopada

un orden diminuto

marcando la demencia.

 

Todo se agita

como un animal viejo que respira

hambriento de las cáscaras

o panes que endurecen lentamente.

 

Un alfiler delgado cae

(piedra en el agua seca de la noche)

y cose el eco chico del sonido:

ejecuta en su acción

una delgada música del mundo.

 

Así, lo ínfimo persiste

y es una esencia urgente.

NOTA BIOGRÁFICA

Evangelina (Eva) Aguilera nació en Mar del Plata, Argentina. Es escritora y profesora en Letras. En 2013 coordinó el movimiento estético “Acción Poética” (Mar del Plata) y a partir de 2014 dicta los Talleres de escritura creativa “Fernando Pessoa”. Recibió, entre otros, el Primer Premio del Concurso Anual de Poesía Inédita 2020 “Alfonsina Storni”, recibió también el primer lugar en el Premio Luis Alberto Spinetta (Poesía), otorgado por la Facultad de Humanidades de la UNMdP en el año 2013 y fue distinguida por con el Tercer lugar en el Premio Municipal de Literatura Osvaldo Soriano en el segmento Poesía en el año 2011.

En el 2017 recibió la segunda mención de la Fundación Argentina de Poesía en el “Premio estímulo a la poesía joven de Argentina” y recibió la Faja de Honor al mejor libro de poesía del año 2018 por Una casa no arde sola por la Sociedad de Escritores, entre otras distinciones a su labor poética.

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